Profundizando en lo qué es el arte, el ser humano, he encontrado este maravilloso texto que quiero compartir.

He aquí el eterno origen del arte: Que a un ser humano se le pone delante una forma, y a través de él quiere llegar a convertirse en obra. Dicha forma no es una creación de su alma , sino un fenómeno que surge en ella y de ella reclama la fuerza operante. Se trata de un acto esencial del ser humano. Si lo realiza, si dice con todo su ser la palabra primordial a la forma que se le aparece, entonces brota la fuerza operante, la obra se origina.

Ese acto envuelve un sacrificio y un riesgo. El sacrificio: La posibilidad infinita inmolada en el altar de la forma; todo lo que hasta ahora constituía la perspectiva debe ser extirpado, nada de eso podrá trascender en la obra; así lo quiere la exclusividad de lo situado ante mí. El riesgo: La palabra básica sólo pude ser dicha con todo el ser; quien así se comporta no puede escatimar nada de sí mismo; y además la obra no tolera, como lo toleran el árbol y el hombre, que yo me instale en la relajación del mundo del Ello, sino que la obra manda: Si no la sirvo correctamente, entonces o se quiebra ella o me quiebra ella a mí.

Yo no puedo experimentar ni describir la forma que se me pone enfrente; solamente puedo realizarla. Y sin embargo la contemplo irradiando en el esplendor de lo que se me pone enfrente, más clara que toda la claridad del mundo experimentado. No como una cosa entre las cosas “interiores”, no como un fantasma de la “fantasía”, sino como lo presente. Registrada como objetividad, la forma no está en absoluto “ahí”; pero ¿habría algo más presente que ella? Y desde luego yo me encuentro en una auténtica relación respecto a ella: Ella actúa en mi como yo actúo en en ella.

Actuar es crear, inventar es encontrar. Donación de forma es descubrimiento. Cuando realizo, desvelo. Yo traslado la forma más allá, al mundo del Ello. La obra producida es una cosa entre cosas, como una suma de cualidades experimentable y descriptible. Pero a quien la contempla receptivamente puede presencializársele una y otra vez en su auténtica verdad.

Martin Buber, Yo y Tú. p. 17 (Colección Esprit, Caparros Editores)

Martin Buber, escritor y filósofo existencialista (1878 -1965)https://es.wikipedia.org/wiki/Martin_Buber