Y otro año más ha sido el equinoccio de invierno, el día más corto y la noche más larga del año… y otro año más se celebrará la llegada de los días más luminosos, la llegada de la luz.

La luz que para cada uno tiene un significado diferente y que en la cultura cristiana significa también amor.

La luz que vibra como puede hacernos vibrar el amor.

La luz que contiene todos los colores. El rojo estimulante, el naranja energizante, el alegre amarillo, el verde sanador, el azul tranquilizador, el añil visionario, el purpura espiritual, etc…

La luz en sus colores… la belleza en los colores inspira, eleva y complace. Una belleza que no es un lujo pues la belleza de una pequeña flor puede valer su peso en oro.

Deseo que para los que sufren la noche oscura del Alma, poco a poco la luz de los colores pueda hacerles ver su propia luz y también la de los demás.

Deseo que la luz en sus diferentes matices sane al que lo necesite y le devuelva el tono que le corresponde.

Deseo que cada quien encuentre la vibración de luz que más se adecue a sus deseos y necesidades y le de la energía que le lleve a la acción.

Deseo mucha luz, color y Amor para terminar este año y entrar en 2018!