Para hablar sobre este tema, voy a hacer como si fuera una experta aunque a pesar de pintar…no escribiré sobre los marcos de madera natural o pintada, lacados, de hierro o de plástico, sino sobre los procesos que utilizamos para seleccionar, omitir y organizar lo que estamos pensando. Esos procesos que nos muestran como percibimos el mundo, hacia donde dirigimos la atención cuando vemos una escena, una imagen, escuchamos una conversación o sentimos una experiencia.

Todo empieza según como sean esas sensaciones (auditivas, visuales, sensoriales), por ejemplo si hoy hemos visto que hace un buen día, que la temperatura es agradable y los pájaros cantan, y pensamos amanece que no es poco, probablemente eso nos ayude a ponernos unas gafas más bien de color rosa que gris para seguir el día, para ver el mundo.

Son nuestras experiencias las que hacen las asociaciones que hacemos en nuestra cabeza (la mayoría inconscientes), nos influyen y nos hacen ver las cosas de una manera u otra. Por ejemplo, los gallegos comemos ternera, para nosotros es habitual y además consideramos que tenemos una carne de excelente calidad, si se lo explicamos a un hindú nos mirará como si le contáramos un crimen, pues para ellos la vaca es un animal sagrado.

Volvamos al marco y pensemos que la vida es como un cuento o una novela, uno elige el personaje o los personajes con los que se identifica y a partir de allí va viviendo su historia o la de los otros… Cambiando de marco es lo que podemos hacer, ponernos en la piel de otros, en otros momentos, en otras funciones e incluso cambiar de historia….Como se sabe en las novelas puede pasar de todo, uno puede elegir una historia de amor, una novela negra, una aventura,… lo bueno es que podemos elegir qué y cómo contar y vivir nuestra historia, nuestra vida desde muchos aspectos, corriendo hacia nuestros sueños, emocionándonos con la belleza de lo pequeño, conociendo el mundo que nos rodea, relacionándonos, siendo.

Siendo nosotros mismos y pensando las cosas cada vez de diferentes maneras enriqueciendo así la aventura de la vida. Pues si la vida nos ha dado un libro en blanco al nacer, ¿qué vamos a hacer con él? Hay muchas opciones…

Lo que escribamos dependerá de en qué nos fijamos, si en nuestras miserias o en nuestras grandezas, en lo que podemos llegar a ser, en la belleza del ser humano. La cuestión es saber qué tipo de historia nos alimenta y nos da la mayor calidad de vida.

¿Cómo nos sentiremos cuando nos veamos como protagonistas de una buena historia, como nos vemos en unos años, será bueno eso para nuestro entorno? De pequeña me encantaba Pipi Calzaslargas… y si fuera como ella… ¿qué haría ella en estos momentos? ¿Qué marco pondría?