Curso práctico donde aprenderás a pintar desde dentro hacia fuera, expresando tu momento aquí y ahora.

El lienzo puede ser un espacio donde disfrutar y aprender a conocerse. Un lugar donde jugar(se), explorar(se) sin peligros, descubrir(se) sin miedos, soltar(se) y volver a encontrar(se).

Un lugar nuevo a cada momento, a cada respiración. Una manera de gestionar el estrés de la vida cotidiana. Una oportunidad para conectar con la paz interior, con la calma, con la creatividad.

Recuperar las ganas de disfrutar.

 

Empleo el método que aprendí del artista Tiga durante los 2 años que viví en Haití (aquí encontrarás más información).

Este método permite expresarse y encontrarse en la espontaneidad del gesto, observando con atención plena lo que transmite el cuadro en cada instante del proceso.

Solo necesitaremos los 3 colores primarios (rojo, amarillo y azul) y el blanco para encontrarnos con nuestra esencia.

No se trata de copiar la realidad sino de crear la tuya propia.

 

Pintar como auto-expresión, como pasatiempo, como curación.

Pintar sin obligaciones de llegar a un resultado pactado de antemano, sin exigencias por llegar a un producto concreto.

Encontrar el gozo de pintar como cuando se era niño/a, sin juicios, en un ambiente seguro, de confianza.

Sentir la pintura, arriesgar, enmendar, soltar, encontrar, dar forma, disfrutar, ser, calmar y volver.

 

¿Y tú?, ¿cómo es tu universo?, ¿en qué momento estás ahora?, ¿qué información necesitas para seguir avanzando en tu creatividad?, ¿cuales son las dificultades que se te presentan en tu proceso creativo?