Sobre ecoterapia o baño de bosque

Recuerdo que, de pequeña, daba largas caminatas con mi padre en la Forêt de Soignes. Este es un gran bosque primario de hayas y robles en las afueras de Bruselas, patrimonio de la UNESCO, conocido por su famoso arboreto. Un arboreto es una colección de árboles de diversas especies provenientes de diversos lugares, como si fuera un museo verde. Recuerdo cómo mi padre se paraba y me decía los nombres de los árboles en latín, español, francés y neerlandés. Asimismo recuerdo los momentos de observación, de silencio y de conversación profunda con él, de apertura y de intimidad, de conexión no solo con él, sino también con la naturaleza.

baños de bosque
En el bosque de hayas

¿Cuáles son los orígenes de los Baños de bosque?

Las antiguas tradiciones, como la de Prisciliano, nos instaban a volver a conectar con la naturaleza. Como ya te he hablado de Prisciliano y vivo en Santiago de Compostela, te cuento que fue obispo de esta ciudad y se dice que está enterrado en la catedral. Sus ideas incluían la igualdad de la mujer en los asuntos religiosos y la sintonía con la naturaleza; su templo era el bosque, la espiritualidad de la tierra.

En África, estar en el bosque es estar en contacto con los antepasados; en América y en Asia, con lo divino.

piedra sagrada, baños de bosque
Piedra sagrada en Bali

¿Y eso del shirin-yoku?

El japonés Akazawa Shizengo acuñó el término shinrin-yoku en 1982, que podríamos traducir como «baños de bosque oficiales». Los primeros estudios científicos se realizaron en la década de 1990 por Yoshifumi Miyakazi, un antropólogo que estudió cómo las plantas y los árboles benefician la salud humana. En 2008 se legalizó la sylvoterapia o terapia forestal. En 2018, Li King publicó The Art and Science of Forest Bathing.

En estos estudios se ha comprobado que, en algunos casos, las terapias naturales son preferibles a las medicalizadas, por ejemplo, en cuestiones de estrés y depresión. Los antidepresivos y tranquilizantes funcionan, por supuesto, pero deberían ser una solución temporal para reducir su dependencia y mejorar la salud

Igualmente, es necesario complementarlos con psicoterapia o terapias complementarias, como la arteterapia y la sylvoterapia o baños de bosque, que pueden ser parte de la solución. En Japón y el Reino Unido ya se emplean en el sistema nacional de salud.

Se ha estudiado que las plantas desprenden sustancias volátiles que nos aportan salud (los fitoncidas). Por ejemplo, los bosques de pinos, eucaliptos y cipreses mejoran el estado de ánimo, y los de cipreses y cedros reducen la presión sanguínea.

Los baños de bosque no son simples paseos por un entorno natural, sino que implican una profunda conexión con la naturaleza y una experiencia sensorial física y psicológica, en la que se pone atención en nuestra naturaleza interna y externa.

Abrazando un haya en Tervueren

Además de estas propiedades, el contacto con la naturaleza nos aporta muchos beneficios:

  • aumentar el colesterol bueno
  • bajar la presión sanguínea,
  • reforzar el sistema inmunitario,
  • mejorar el estado de ánimo,
  • aumentar la autoestima, entre otros.

En situaciones de cambio, la acción de los iones negativos, que abundan en el aire de los bosques, reduce el estrés y revitaliza el cuerpo. Los fitoncidas, que son componentes orgánicos antimicrobianos que los árboles y las plantas liberan en el aire, tienen efectos vigorizantes, tonificantes, estimulantes y reconstituyentes.

Por ello, me he formado como silvoterapeuta para poder ofrecer, además de mis servicios como gestáltista que trabaja con arte terapia, un complemento para acompañarte en un entorno que potencia no solo el conocimiento personal, nuestra naturaleza interna, sino también la conexión con la naturaleza.

Somos naturaleza creativa; son experiencias de conocimiento y crecimiento personal en y con la naturaleza. Si quieres saber más, no dudes en contactar conmigo.

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